Fahrenheit 451 y la cultura de la cancelación

Vivir en una sociedad así es como estar muerto.

Noelia Drojan

Reseña del libro de Ray Bradbury

Hace unas semanas estaba sentada en una terraza charlando con un familiar, y me dijo algo como: «quiero que me digan lo que está o no está bien, no quiero que me den una idea abierta y tenga que reflexionar. Me gusta que me aconsejen de algún modo». Lo he pensado mucho y Fahrenheit 451 no solo es un buen libro, es la verdad del ser humano. 

¿Para qué sirven los libros? Se preguntan en la sociedad creada por Ray Bradbury. En realidad, para nada, porque no te hacen feliz. Sentir tristeza, reflexionar sobre el mundo o discutir con opiniones enfrentadas nos hace infelices. Lo que queremos es sonreír, disfrutar de la vida y pasarlo bien. Solo vivimos una vez y no queremos hacerlo odiando a los demás. 

Si te han convencido las últimas líneas, ¡uf, no sé ni por dónde empezar para aliviar tu mente!. Sí, la vida frustra. Sí, existe odio. Sí, hay opiniones que nos enfrentan. Pero también nos hace humanos. No somos animales que solo buscan comer, dormir y jugar un rato. Los humanos hemos explicado una milésima parte del universo, creado leyes universales, montado edificios, construido sociedades con derechos sociales, tecnología que nos hace la vida increíblemente mejor. Y también cosas malas, por supuesto. Pero lo uno existe porque lo otro también. ¿Dejarías de querer aprender solo porque descubres las cosas malas de la vida? Espero que no. 

Bien, pues este conflicto filosófico es el que plantea el autor. Y parece que nunca pasa de moda, porque, aunque creamos que hoy somos híper modernos, seguimos siendo humanos con conflictos morales iguales que hace siglos. Así que, ¡cuidado!, porque la tecnología es un arma importante en nuestra sociedad, pero el razonamiento y la crítica lo es más aún. Ahora está mas en boga que nunca  eso que llaman “ofendidos” y Montag, el protagonista, te diría al principio de este libro: si a alguien le molesta una palabra machista de Albert Einstein ¿por qué no eliminarlo?, si en Origen de Dan Brown se ataca una religión ¿por qué no eliminarlo?, si Lovecraft menospreciaba a los negros ¿por qué no quemar sus libros? QUEMA. QUEMA. QUEMA. QUEMA TODO AQUELLO QUE MOLESTE, QUE NO TE HAGA FELIZ, QUE CREE UN CONFLICTO. 

Hemos dejado de razonar como lo harían los filósofos griegos porque no nos gustan otras opiniones, porque nos ofenden, porque no queremos vivir en una sociedad donde mis opiniones no tengan un valor superior al que creo contrario. 

Montag se da cuenta a lo largo de los capítulos que vivir en una sociedad así es como estar muerto. Si no hay nada en lo que reflexionar, de lo que aprender, de lo que discutir, qué sentido tiene nuestra existencia. Quedarse encerrados viendo pantallas que proyectan imágenes que nos hacen felices, no nos hace mejores humanos. Ni siquiera recuerda cómo se enamoró de su mujer, porque lo han anulado como persona. Y eso es lo que hacen las sociedades dictatoriales: anularnos. No quieren que pensemos ni que nos llevemos bien con personas que opinan diferente. El odio es poder, porque si hay odio, puedo quemar, y si puedo quemar, puedo hacer desaparecer todo lo que te hace pensar diferente a mí, y yo puedo hacer lo que quiera, mientras las ovejas comen pasto felices viendo vídeos felices. 

Sí, lo sé, si has llegado hasta aquí puede que pienses ¿qué mierda de reseña es esta? Pues sí, no es una reseña, como Farenheit 451 no es un libro. Es una reivindicación social. Es una quemazón desde tu alma que te dice: ¡despierta de una vez! No somos enemigos, solo somos personas que pueden hablar y discutir sobre sus diferencias. Es una lucha por la libertad de expresión, por poder decir lo que quieras sin que te quemen en la hoguera. Si no hubiera gente que opinara lo contrario a nosotros, nuestra sociedad nunca habría avanzado, por mucho que te cueste creerlo. Gracias a las discusiones filosóficas, científicas o políticas crecemos. Si no las hay, no. Es obvio, ¿no? Pues lo obvio a veces se esfuma tan rápido como quemar la hoja del primer libro, hasta conseguir quemar una biblioteca por completo. 

Te suplico que leas este libro,Fahrenheit 451, y que a partir de aquí, puedas leer otros como El Mundo de Sofía. Ahí empezarás a darte cuenta de que vivimos en una sociedad ahogada, represiva y que tener amigos diferentes te hace más rico intelectualmente. Los libros tienen poder y por eso quieren quemarlos. Nunca prendas la llama y se libre. 

Sinopsis

Fahrenheit 451: la temperatura a la que el papel se enciende y arde. Guy Montag es un bombero y el trabajo de un bombero es quemar libros, que están prohibidos porque son causa de discordia y sufrimiento. El Sabueso Mecánico del Departamento de Incendios, armado con una letal inyección hipodérmica, escoltado por helicópteros, está preparado para rastrear a los disidentes que aún conservan y leen libros. Como 1984, de George Orwell, como Un mundo feliz, de Aldous Huxley, Fahrenheit 451 describe una civilización occidental esclavizada por los medios, los tranquilizantes y el conformismo. La visión de Bradbury es asombrosamente profética: pantallas de televisión que ocupan paredes y exhiben folletines interactivos; avenidas donde los coches corren a 150 kilómetros por hora persiguiendo a peatones; una población que no escucha otra cosa que una insípida corriente de música y noticias transmitidas por unos diminutos auriculares insertados en las orejas.

Descripción: Fahrenheit 451

PÁGINAS: 272

DISPONIBLE EN EBOOK, BOLSILLO, TAPA BLANDA Y TAPA DURA

EDITORIAL: PLANETA

AÑO DE EDICIÓN: 2020 (1953. 1ª ed. Publicación Original)

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